¡Charles Darwin no era ateo!

Hay un rumor que dice que Charles Darwin se retractó de su fe. En realidad, nunca se retractó de ella, pero este rumor no es la única visión errónea que se tiene de Charles Darwin.

Hay dos visiones equivocadas muy comunes respecto de Charles Darwin. Su retractación es solo una de varias. La otra es que el señor Darwin era ateo; y no lo era. Darwin era un deísta, no un teísta, pero definitivamente no un ateo. Fueron aquellos los que lo siguieron quienes convirtieron su teoría en una visión atea anti-espiritual, y no Darwin mismo. Estas erradas concepciones pueden demostrase falsas con las palabras del propio Darwin. Y francamente no hay mejor manera de hacerlo.

Revisiones de la sexta edición

Es altamente probable que parte de idea de esta retractación espiritual pueda deberse a sus extensas revisiones en la sexta y final edición, con adiciones y correcciones de “El Origen de las Especies” en 1872, obra que el siempre sintió estaba incompleta.

Muchas malas interpretaciones

En la pagina 421 de la sexta edición Darwin explico “…He ahora recapitulado los hechos y consideraciones que me han convencido plenamente de que las especies han sido modificadas a lo largo de un largo camino de descendencia. Esto ha sido llevado a cabo por la selección natural de numerosas, pequeñas y favorables variaciones, ayudadas en gran medida por los resultados heredados del uso y desuso de algunas partes; y en una medida irrelevante, con relación a estructuras de adaptación, sean pasadas o presentes, por la directa acción de condiciones externas y por variaciones que parecen, en nuestra ignorancia, suceder espontáneamente.

Sucede que anteriormente subestimé la frecuencia y valor de estas ultimas formas de variación, que llevan a modificaciones permanentes de estructuras, independientes a la selección natural. Pero en vista de que mis conclusiones han sido últimamente muy mal comprendidas, y que ha sido afirmado que atribuyo la modificación de especies exclusivamente a la selección natural, me permito destacar que en la primera edición y siguientes de este trabajo, coloqué en una notoria posición– a saber, al final de la Introducción -las siguientes palabras:

“Estoy convencido de que la selección natural ha sido el principal, pero no el único medio de modificación.” Esto ha sido en vano. Grande es el poder de la mala interpretación, pero la historia de la ciencia nos enseña que afortunadamente, este poder no dura mucho.”

Las nuevas malas interpretaciones si duran mucho

Desafortunadamente, Darwin se equivoco respecto a lo último de esa aclaración, pues la tergiversación de sus palabras, al parecer si dura mucho tiempo, pues hasta el día de hoy sigue siendo entendida incorrectamente. Irónicamente, no es del mismo modo a como fue visto cuando aun estaba vivo. La principal vía de tergiversación de ese entonces no tomaba la forma de un debate entre creación y evolución, sino más bien entre dos ideas que competían sobre los medios de la evolución: “Selección Natural” contra “Mutaciones Espontáneas”.

Tal como el señala en la cita de más arriba, el aceptaba que ambos medios entraban en la ecuación, pero el consideraba que la selección natural era el principal modo evolutivo. Su admisión acerca de la subestimación de la frecuencia y valor de lo que el llamaba “estas ultimas formas de variación”, que eran mutaciones espontáneas, probablemente ha llevado a algunos a pensar que revisó y alteró su teoría. No obstante, esta revisión no es de ningún modo un cambio retráctil.

No hay razón por la que los religiosos deban alterarse por la “Selección Natural”

Permítaseme otra cita un tanto larga para aclarar aun más la tergiversación ateísta. Este pasaje empieza después de la cita de la pagina 421, en la pagina siguiente de la misma edición: “… No es valido objetar que la ciencia actual no explica los grandes problemas de la esencia u origen de la vida. ¿Quien puede explicar la esencia de la atracción de la gravedad? Nadie se opone ahora a seguir y analizar los resultados consecuentes de este elemento desconocido de la atracción, a pesar del apremio que Leibnitz hizo a Newton por haber introducido “cualidades ocultas y milagros en la filosofía”.

No encuentro una buena razón para que los argumentos y explicaciones entregadas en este tomo deban sorprender o alterar los sentimiento religiosos de alguien. Es satisfactorio, ya que muestra cuan transitorias son estas impresiones, recordar que el mayor descubrimiento hecho pro el hombre, a saber, la ley de atracción de gravedad fue también atacada por Leibnitz, catalogándola “como subversiva a la natural, e inferidamente revelada religión.”

Un célebre y divino autor me ha dicho en una carta que “el ha aprendido gradualmente a ver que es igual de noble una concepción de la Divinidad que haya creado unas cuantas formas originales capaces de auto-desarrollarse hacia otras formas necesarias, que aquella concepción de lo Divino que haya requerido de un acto fresco de creación para salvar los vacíos causados por la acción de Sus leyes.”

¿Porque, podría preguntarse, hasta hace poco, casi todos los más eminentes naturalistas y geólogos vivos no creían en la mutabilidad de las especies? No puede decirse que los seres orgánicos en un estado de naturaleza no son sujetos a ningún cambio; No puede ser probado que la cantidad de cambios posibles en el curso de largas épocas sea limitada; No hay una clara distinción hecha, o plausible de ser hecha, entre especies y variaciones bien definidas. No puede ser mantenida la idea de que las especies al ser cruzadas son invariablemente estériles, y que las variaciones son fértiles, o que la esterilidad es una cualidad especial, y signo de creación.

Creer que las especies eran producciones inmutables era casi imposible de evitar mientras la historia del mundo fuera ideada como corta. Y ahora que hemos adquirido alguna idea del lapso del tiempo, somos demasiado aptos para asumir, sin pruebas, que los registros geológicos son tan perfectos que nos hubieran proporcionado completa evidencia de la mutación de las especies, si hubieran sufrido alguna mutación.”

Mutabilidad contra inmutabilidad, no creación contra evolución

Desde aquí podemos ver que la principal preocupación de Darwin era responder a la pregunta de cómo las especies cambian durante largos periodos de tiempo. Su debate se centraba entre las ideas de especies mutables y especies inmutables, y de nuevo, no entre las nociones de creación VS. evolución. En vista que el señor Darwin no encontraba una buena razón para que su obra perturbara los sentimientos religiosos de alguien, el no estaba de ningún modo contradiciendo la existencia de Dios.

Como deísta, Charles Darwin creía que Dios puso en marcha las leyes físicas del universo, las cuales proponía él incluían las leyes de “selección natural” y la mutabilidad de las especies.

Claramente, Charles Darwin no era ateo, y aquellos teístas “conservadores” que lo consideran así, le hacen un gran mal. Ya que nunca fue ateo, no tenia nada de que retractarse cuando su vida se acercaba a su fin.

* Espero perdonen la mala traducción que hice del texto de Bill M. Tracer. Mis opiniones personales de este texto son irrelevantes, pues lo que importa realmente es la difusión de esta información, en mínima parte para hinchar (en lo posible) a uno que otro ateo histérico, a sus monigotes y a los fundamentalistas religiosos, pero mas vital aun, para ayudar a alguien inteligente y sensible a entender mejor este hermoso Universo, al Creador y a nosotros mismos como humanos. Se le agradece especialmente a Modern Deism por proporcionar los medios para dar con este texto. Mucha paz para Uds., muCHANCHOs y cuídense mucho.

¡Sláinte!

6 Comentario(s)!:

María Paz Ureta hat gesagt…

Creo que tú opinión es muy relevante, sobretodo porque es tu blog, donde puedes decir qué crees y qué dejas de creer.

Más grave que el hecho de que religiones se escandalicen por los postulados de Darwin es que otros lo califiquen de cierta forma sólo por no estar de acuerdo con ideas religiosas. Me explico: me parece inconcebible que los ateos lo tilden de ateo sólo por no estar de acuerdo con que venimos de la mágica creación de Adán y Eva. Eso si que es grave, porque se ve a leguas que son bobos y se las dan de sapientes.

Finalmente, el ateismo se está poniendo tan "adoctrinador" como el catolicismo o cualquier otra forma de religión organizada. Mo tengo nada en contra de los ateos, porque cada uno es dueño de creer en lo que se le plazca, pero lamentablemente ellos caen en un error garrafal: en vez de defender sus posturas con sus propios argumentos se dedican a atacar a quienes creen en cosas distintas. Eso no es bajo ningún punto un ideal, eso no es bajo ningún prisma originalidad, sino falta de creatividad.

PS: PORFAVOR no vuelvas a subir columnas con esa letra, en ese tamaño y mucho menos en amarillo! Dejarás ciegos a tus lectores y quedarás botado como un dedo.

Manuel Arcos Sandoval hat gesagt…

weno weno

Fata Morgana hat gesagt…

Partamos del hecho de que Darwin era un científico. Y un pedazo de científico. Exo, un hombre inteligente. Un hombre reflexivo, que se basó en el empirismo para llegar a sus conclusiones. Entonces, siendo la experiencia de Dios -espiritualidad- y no un dogma con una serie de postulados impuestos al rebaño a los fines de controlarle, ¿por qué no había de creer en Dios? Y además, ¿por qué la teoría de las especies habría de negar la existencia de un Dios ajeno al del dogma?
No creo que Darwin fuera tan tonto, ni tan arrogante.

Clemente hat gesagt…

@Fata Morgana: El creer en una deidad o en un ser superior por que no hay pruebas que demuestren su inexistencia no es un buen punto de partida, pues eso convierte a la fé en algo débil y voluble. El único argumento que he podido encontrar que es abolutamnte aceptable es el de la fe en si misma, o sea, la creencia en algo sin apoyo empirico. Es una posición favorable, pues eso refuerza mucho la indepedencia y la autodeterminación.

Como ya dije mas arriba, Darwin podría clasificarse como un deísta, lo que lo coloca instantáneamente fuera de todo dogma. Asi que no hay ningún pero conrespecto a tu interrogante.
Sobre tu segunda pregunta, solo puedo decir que parte de las ideas ateístas del mundo tienden a la certeza mas que a la especulación, de modo tal que si no hay certeza sobre la existencia de Dios, no creen en ella. Es simple. De ahí a que por una razón directa o indirecta alguien pueda negar lo que dice la Biblia u otro texto sagrado, es harina de otro costal.

Finalmente, lo que la Teoría de la Evolucion niega es como el Universo y el hombre surgieron. Pero otra manera de ver lo mismo es considerar a las ideas y a los dogmas religiosos como alegorías, interpretaciones de la Verdad, y nada mas.

Saludos, y te leo.

Fata Morgana hat gesagt…

Pues yo pienso que la creencia en algo sin apoyo empírico es tan débil como creer en una deidad o en un ser superior porque no hayan pruebas de su inexistencia...
Quizá el error consista en creer que la fe resultante de una experiencia (llámase éxtasis, o como quiera llamarse) en la busqueda de lo absoluto es imposible, exo: un delirio (que diría Dawkins). Entonces aceptamos a la fe "entre comillas", la cogemos con pinzas, y la confinamos al archivo de la especulación (y de la imagionación).
En cuanto a los racionalistas que basan su prueba en la no certeza, ¿no te parece reduccionista? Es que como no lo he visto, pues no me creo, ¿qué clase de prueba es ésa?¿lo negamos antes de conocerlo, o lo negamos directamente porque nos resulta imposible conocerlo?

Vaya que no quería meterme en estos berenjenales XD........ pero buscaba información sobre Darwin y su supuesto ateismo, y me encontré con tu blog. Interesante. Gracias por pasarte por Fata.

Clemente hat gesagt…

@Fata Morgana: Cada uno sabe donde le aprieta el zapato.Él que crea que creer en una fuerza superior es simplmente imaginación o un delirio, alla él. Eso ya es problema personal y no viene al caso discutir que es lo que la gente entiende ni por "Dios", "fé", etc...

Me cuesta creer en un racionalista que no basa sus pruebas en la certeza mínima, sino todo lo contrario. Creo que ahí hay una contradicción de términos. Puede que exista, pero no conozco a ninguno. No se por tal, que quieres decir con "reduccionista".

Sobre las pruebas referentes a la existencia de algo, si estas están sobre la mesa y se someten a todo medio de comprobación cientifico y filosofico, y las superan, entonces no pueden negarse. Con esto respondo que aquello que no se conoce pero se descarta inmediatamente, es una estupidez, pero no así es el hecho de no creer en algo por falta de pruebas que lo apoyen.

Me alegro si mi blog te sirvió de un mínimo de ayuda.

Saludos.